¿Cómo me convertí en Blogger de viajes? Parte 1

¿Cómo me convertí en Blogger de viajes?

Rara vez pasa un día sin que alguien me pregunte cómo diablos puedo viajar y ganarme la vida constantemente o simplmente ¿Como me convertí en Blogger de viajes?. Honestamente, antes de entrar en el escurridizo mundo de los blogs de viajes, me gustaría hacer la misma pregunta (alzar las cejas y todo). Al crecer, la idea de ganar dinero con los viajes se sentía como un sueño inalcanzable. Sin embargo, por algún milagro, hoy estoy aquí, a la edad de 26 años, recorriendo el mundo, llamándome travel-bloguer, fotógrafo de viajes y free lancer.

Como me convertí en Bloguer de viajes

Sólo para advertirlos con antelación, no estoy escribiendo este artículo para proporcionarles una guía paso a paso sobre como ganar dinero y al mismo tiempo poder viajar por el mundo. Estoy seguro de que encontrarás suficientes artículos por ahí que hagan eso. Para mí, llegar al punto de ganar dinero viajando no ha sido fácil, y ciertamente no es algo que sucedió de la noche a la mañana. Hay mucho más en la historia que fotos de Instagram perfectas y un estilo de vida idílico para viajar. Así que, en cambio, aquí está la larga y cruda verdad sin censura de cómo llegué a donde estoy hoy. No solo como blogger de viajes, sino como persona.

Comenzaré desde el principio de todo. Me gradué de la Universidad en 2013, sin saber exactamente qué quería hacer con mi vida. Desde la edad de quince años, me había obsesionado con los viajes, fue en el mundial de futbol de Sudáfrica 2010 que le rogué a mi mamá que no quería entrar a la Universidad aún, que yo quería ir al mundial. Y ella solo me dijo “Para viajar tienes que tener mucho dinero y tu no lo tienes. Para que lo tengas tienes que ir a la Universidad y conseguir ese dinero” y, en el fondo, sabía que tenia razón, pero desde pequeño fui un poco terco y no aceptaba un “NO” como respuesta así de fácil.

Este era yo con 19 años, con más ilusiones que miedos a punto de comenzar la aventura que me cambio la vida.

Sin embargo, después de graduarme de la universidad, sentí la inminente presión para no ir a trabajar a New York o seguir mi estudios en Europa como mi familia y contexto social esperaba que lo hiciera. Pasé días hojeando los catálogos universitarios sin rumbo fijo y sintiéndome en blanco sobre mi futuro. Recibí las calificaciones desde el colegio para dedicarme a lo que quisiera, pero ninguna elección sensata de estudio me entusiasmó en lo más mínimo.

Después de todo el tiempo que pasé buscando, el único master que me llamó la atención fue uno en Marketing en una prestigiosa escuela de negocios Europea. Esto parecía un compromiso sólido: “agradaría a mi madre y mi contexto social, mientras estudiaba algo que disfrutaba”.

Esta era la carta que aseguraba un futuro muy prometedor en el mundo de los negocios, y el gran orgullo de la familia se iba a fogear con lo mejor de Europa, pero…..

Al final nunca viaje para seguir mis estudios, un problema que hubo en mi familia y en el cual no recibí el apoyo que esperaba por parte de ellos fue la luz verde para salir de mi zona de confort. Había pasado casi 20 años de mi vida enfocados en darles gusto y hacer que se sintieran orgullosos de mí, especialmente mi madre. Fue ahí cuando comencé a cuestionarme si yo estaba viviendo una vida que disfrutaba o simplemente la vivía por y para los otros.

Era una decisión tomada, iba a comenzar a viajar y dedicarme a mí y no a ellos. La copa del mundo estaba muy cerca pero yo no tenia reservaciones , ni tiquetes y todos los amigos con quien hablaba me decían lo mismo: “Es muy costoso ir a un mundial”, “Estas loco ” , “ Tengo que trabajar” , “Tengo que estudiar”. En fin todos me respondían algo negativo y ninguno me decía: “ De una, claro que sí, vámonos”.

Estaba absolutamente desesperado por hacer mi primer viaje y no me importaba para ese entonces que fuera en solitario. Depender de mí, vivir para mí y no para el que dirán los otros. Fue así como nunca pagué mi master y el dinero que tenía ahorrado iba a ser el colchón que me ayudara a viajar solo. En un principio pensé que era suficiente, pero fue después que me di cuenta que con ese dinero de pronto me aseguraba el tiquete, las boletas para los partidos y con suerte unos 10 días de hospedaje en Brasil, todo era carísimo, pero me reusaba que el “muy costoso” de mis amigos y familiares fuera un impedimento.

Si bien no podía gastarme todos mis ahorros en ese viaje, tenía que encontrar una manera de viajar y que fuera mas económico, lo mas costoso era el hospedaje y que como no conocía a nadie, no tenia donde quedarme y gran parte de la capacidad hotelera ya estaba reservada con antelación.

Fue así como me puse a buscar un trabajo en Brasil que me permitiera estar en el país y ganar dinero. Investigando, una amiga me había dicho que se había ido de intercambio a un país muy lejos, Eslovenia o Eslovaquia no me acuerdo bien. Pero a ella le pagaban las comidas y el hospedaje que era lo mas costoso y solo había tenido que comprar los tiquetes. La organización con que se había ido se llama AIESEC.

En poco menos de un mes por medio de AIESEC (mas adelante les hablo más de esta organización en otro post), había conseguido un trabajo por 3 meses en Recife Brasil, no era Río de Janeiro como tenia pensado , pero era Brasil y esta ciudad iba a ser sede de algunos juegos del mundial. Asistente de Marketing en una fundación , me daban 3 comidas y el hospedaje, más que suficiente. Lo único malo era que me tenia que ir 3 meses antes del mundial a finales del mes de marzo o perdía la oportunidad, en fin lo pensé mucho, estudié la ciudad, que era lo que iba a hacer y me fui.

La idea era quedarme esos tres mes antes del mundial, aprender el idioma y destacarme en el trabajo para que me dejaran un tiempo más.

Fue así como me fui y me encamine a mi primer viaje. Me enamoré del serpentear por las calles de ciudades desconocidas, descubriendo los secretos de una nueva cultura y abriéndome a nuevas experiencias.

Sentí que estaba viendo el mundo a través de nuevos ojos. Era oficial, estaba completamente adicto a viajar. Fue todo muy rápido, de no entender nada en portugués pase a hablarlo un poco, conseguí nuevos amigos y hasta tuve un amorío.

Después de poner fotos de mi viaje a Brasil en las redes sociales, NUNCA esperé que la gente me comenzara a preguntar por redes y ¿Que tal Brasil?, ¿Cómo esta el ambiente para el mundial?, ¿Es muy costoso?, y cuanta pregunta te puedas imaginar. Ya no solo mis amigos y conocidos comentaban mis fotos, si no gente que en la vida pensé que pudiera llegarme a hablar. Hasta TOTTO una marca de mochilas en Colombia me habló pidiéndome autorización para publicar mis fotos en su timeline de Facebook e Instagram, y ahí fue donde todo empezó a cambiar. Nunca pensé que mis fotos fueran a aparecer en las redes sociales de esa marca, ya que era muy reconocida en Colombia y gran parte de Latinoamérica y a mi me conocía mi familia y amigos.

Mi intercambio terminó y el mundial empezó . Era hora de empezar a conocer Brasil y tenia boletas para varios partidos en diferentes ciudades.

Fue impresionante, vi jugar a Cristiano Ronaldo y Leonel Messi de cerca. Tuve la oportunidad de estar en un partido histórico en el futbol como fue el 5 – 1 entre Holanda y España donde Roben Van Persie anotó uno de los mejores goles en la historia del fútbol. Cabezazo en palomita superando a Iker Casillas portero de España y uno de los mejores del mundo. Y lo mejor, yo estaba en la tribuna solo a unos cuantos metros atrás de ellos. Sueño cumplido.

En los estadios en la gran mayoría había internet        (WI-FI), y podía compartir esto con mis amigos y en redes, en vivo y fue así como en ese mundial solo en Instagram llegue a casi 2 mil seguidores; preguntándome acerca de como hacía para estar en cada partido siendo tan niño porque ajá tenía 21 años en ese entonces, pero siempre he aparentado ser menor.

El mundial acabó. Sin embargo, viajar había cambiado algo dentro de mí. Antes de viajar, nunca hubiera soñado con dejar el lugar y los amigos con los que había crecido. Ya no ansiaba la consistencia; en cambio, anhelaba nuevas aventuras y experiencias. Por lo tanto, después de mucha deliberación, llegué a la decisión de que no regresaría a Colombia ni a Estados Unidos y menos me iba para Europa a estudiar. Fue así como decidí continuar mi viaje hacia Argentina.

Hasta aquí me había encontrado con todos lo problemas posibles que me impedían en un principio el poder viajar, crisis en mi familia por mi relación con ellos, no tenia el dinero para estar en Brasil y menos en un mundial, era una locura dejar un master en Europa para irse a viajar, no sabia el idioma, no conocía a nadie , mis amigos no quisieron viajar con migo; pero al final nada de eso fue impedimento y a todo esto encontré una solución en su debido tiempo.

Esto se los cuento porque se que muchos de ustedes tienen alguno de esos problemas, menos o mas graves, pero solo quiero que quede de enseñanza acerca de este primer articulo de ¿Como me convertí en viajero?  que si lo quieres lo puedes lograr . Para mi el éxito es tener la HABILIDAD de ser quien realmente eres, estar donde quieres estar y hacer lo que en verdad quieres.

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